Los cimientos del estadio municipal de Lucena vibraban previo a la batalla frente al equipo de Manu Fidalgo. El sol, se vislumbraba entre las nubes de una tarde fría que nos devolvía de nuevo a los últimos estertores del invierno.
La falange espartana del Ciudad de Lucena se presentaba con sus hoplitas con la novedad de Adri Valenzuela y la titularidad de Jesús Martín en banda, jugándoselo todo a la banda derecha con uno de los mejores hombres celestes, como es Manu Molina.
El avance de las tropas espartanas fue un asedio constante, un control férreo de las líneas de ataque. Le fue imposible al Castilleja abatir al muro de nuestro “Leónidas” particular como es, Rafa Gálvez. Le asestaron dos golpes en la primera parte que fueron definitivos, Canty y Hugo no perdonaron, sin piedad, sin miramientos, sin un mínimo de sangre caliente con dos zarpazos dejaron la primera parte sentenciada.
No había tiempo que perder, la segunda embestida comenzaba y poco a poco iban avanzando los 11 espartanos sin miedo campo a través. Uno de los principales guerreros en el frente, Manolo Ortiz, abría su flanco para asestar un nuevo golpe, un gol de una factura bellísima, batiendo a Fernando, que poco pudo hacer en el encuentro de ayer.
El estratega, Nacho Fernández, viendo mermadas las fuerzas del invasor, remataba a placer para derribar el ánimo y la moral de los de Castilleja que, sin motivación, caían ante la superioridad del Ciudad de Lucena.
El golpe definitivo lo dio Jesús Martín, sin casco y sin escudo, con un movimiento exquisito y estratégico, rompieron definitivamente al ejército de Fidalgo. Poco más que hacer, la batalla y el avance en el campo habían sido consumados.
Suenan tambores de guerra de camino a Lepe, el fin y el objetivo están claros, toca conquistar Huelva por primera vez en esta segunda vuelta en los campos de combate.
Cobos, ha ordenado ofensiva, vamos camino al feudo de Lepe con una única consigna, el honor y la victoria.
Eduardo Luna



