Parecía una tarde de invierno en el estadio municipal de Lucena, frío, lluvia, aire, pero la afición, sobre todo la más fiel, respondió a la llamada y convirtió el estadio en una primavera de emoción palpitando todos a una con un corazón blanco y celeste.
La copa, el ansiado sueño, estaba en casa, cientos de aficionados la rodeaban, inmortalizaban el momento y la tocaban, pasillo del Dos Hermanas y comenzaba el partido con el único objetivo de quedar invicto en casa durante esta temporada 2025/2026, otro de los retos conseguidos por los hombres de Antonio J Cobos.
La avalancha celeste no se hizo esperar, en el 4, una genialidad de Joseliyo ponía el 1 a 0 en el marcador, un jugador con destellos brillantes, que da gusto verlo jugar por el tratamiento que le da a la pelota y el desborde imparable que tiene cada vez que tiene que romper el partido.
El Ciudad era un tren de alta velocidad, tocaba, tocaba, se gustaba, iba sin frenos, el Dos Hermanas lo intentaba, pero la lluvia hizo que el balón fuera más rápido y ahí, Nacho Fernández movía, paraba, rompía y hacía jugar sin descanso a su equipo.
Pitaba el colegiado, González Vargas y mandaba a vestuarios a los dos equipos tras una importante paliza de agua. Arrancaba la segunda mitad y el guión establecido seguía su curso, el Dos Hermanas 1971 quería, lo intentaba, pero no conseguía romper las líneas del Ciudad. En el 56 llegó el 2-0, por obra y gracia de Diego Cantariño “Canty” que no podía despedirse de la temporada sin regalarnos otro gol.
Emilio Fajardo, un entrenador señor, movía el banquillo y le daba otro aire a su equipo, salió Vargas y puso su efectividad al servicio de los sevillanos, acortando distancias en el 67. Cobos hizo lo propio, cambio, movió banquillo, refrescó a jugadores y la afición respondió en pie a todos los cambios, no podía ser menos, era lo merecido y lo esperado, la gente quiere con locura a este equipo.
El partido llegaba a su ocaso, la temporada también y todos nos íbamos con las sacas llenas y el corazón contento por todo lo conseguido. Hay que darle mucho mérito a lo logrado, 73 puntos, invictos en casa, máximo goleador de la categoría, menos goleado, record de portería a cero, 22 victorias, 7 empates, 5 derrotas, a trece puntos del segundo clasificado, mejor equipo de la segunda vuelta. Números incontestables los de Antonio Jesús Cobos, su equipo y sus colaboradores, su gente de confianza, los artífices de todo este campeonato.
Ahora empieza todo de nuevo, la segunda federación recibirá al Ciudad de Lucena la próxima temporada, hay que ponerse manos a la obra, no perder ni un minuto, agradecer, despedir con honores y recibir nuevos aires. ¡!!Dale, Ciudad de Lucena, dale!!! vamos a por la segunda, vamos a por un nuevo campeonato.
Eduardo Luna


