El acto tuvo lugar tras una eucaristía en la que participó la Coral Lucentina
La Iglesia Conventual Madre de Dios acogía ayer domingo una eucaristía en la que participó la Coral Lucentina y en la que tuvo lugar la bendición de las obras de rehabilitación del claustro del convento franciscano.
El arquitecto responsable de las obras, Rafael Pineda, explicaba los aspectos técnicos del proyecto, donde en primer lugar se procedió a arreglar las humedades de las habitaciones que dan a la calle Cervantes. En el claustro, explicó, se retiró el zócalo y la solería, se rebajó 30 centímetros para colocar una zahorra compactada junto una lámina impermeabilizante y la solera.
Junto a todo ello se ha renovado, dijo, la electricidad, el alumbrado y la puerta de entrada.
Con respecto al suelo, explicó, se ha colocado mármol rojo Alicante al que se le ha aplicado un procedimiento antideslizante. También se ha mejorado la accesibilidad al claustro a través del templo y la capilla.
El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, agradecía la insistencia del Padre Antonio Herrera para hacer posible recuperar este patrimonio que pertenece a todo el pueblo de Lucena.
También agradecía la apuesta de Diputación Provincial, que desde un primer momento entendió que había que intervenir y cuyo presidente, Salvador Fuentes, también estuvo presente en el acto de bendición.
Finalmente, Antonio Herrara, daba lectura a la carta de San Pablo a los Filipenses, dando las gracias a Dios y a todos los que han colaborado en esta obra.
Con el objeto de que todos los lucentinos pudiesen contemplar los trabajos acometidos en el claustro. Durante la jornada de sábado y domingo permaneció abierto en horario de siete y media a diez de la noche. Además, cualquier persona que lo desee puede acudir a visitarlo en horario de tarde, siempre que esté abierto.



