El jurado ha desestimado esta iniciativa al considerar que la mejor forma de canalizarlo sería directamente con un buen proyecto condicionado y basado en un minucioso trabajo de estudios previos.
La dirección del Concurso de Arquitectura Richard H. Driehaus ha mostrado al ayuntamiento de Lucena su agradecimiento por participar en este concurso y su interés por el trabajo que desarrollan desde la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales (FCCT).
La convocatoria 2025-2027 de este ha contado en esta primera fase con diez candidaturas, la mayoría ajustadas a los objetivos planteados en las bases: promover el desarrollo de intervenciones que puedan convertirse en una referencia nacional e internacional por su respeto a la identidad local.
El jurado ha fallado a favor de Aracena (Huelva), Sahagún (León) y Frigiliana (Málaga).
Para estas tres localizaciones se convocarán en septiembre de este año la segunda fase de este concurso, en la que arquitectos de cualquier nacionalidad podrán plantear propuestas de diseño que den respuesta a los temas seleccionados.
Desde la organización consideran que la idea presentada por el consistorio lucentino es muy relevante para el futuro de Lucena. La propuesta para la realización del Museo de Arte Sacro en dos edificios históricos de la ciudad como son los Alfolíes Ducales y el palacete barroco de calle Condesa Carmen Pizarro es un reto muy interesante y acorde a los objetivos del concurso por su intención de recuperar dos arquitecturas históricas de gran valor para la ciudad. Sin embargo, dado el interés de estos edificios, y el carácter del proyecto planteado, donde la calidad de la intervención estaría fundamentalmente basada en el buen conocimiento y valoración de lo existente, para adecuarlo de la mejor forma posible a su nuevo uso, el jurado ha estimado que, salvo que se aportara un minucioso trabajo de estudios previos que permitiese entender el alcance real y las directrices que habría de seguir cualquier propuesta que se presentara por esta vía, la mejor forma de canalizarlo no sería tanto un concurso como este, sino ya directamente un buen proyecto condicionado y basado en los mencionados trabajos previos.
La dirección del concurso ha destacado el buen trabajo y el amor por el patrimonio mostrados en el material remitido por el ayuntamiento y ha reconocido que la calidad y el atractivo de los temas y emplazamientos propuestos han complicado mucho el proceso de selección.



