Según el portavoz de Ciudadanos XLucena, Jesús López, cuando se presentó el anteproyecto del parking “este conjunto patrimonial está considerado con el mismo valor que una glorieta”.
Ciudadanos XLucena presentarán una moción en el pleno ordinario del próximo miércoles en la que instan al equipo de gobierno a iniciar los trámites necesarios para la modificación puntual del PGOU de Lucena con el fin de incluir la muralla situada en el entorno de la Iglesia el Carmen en el Catálogo Municipal de Bienes Protegidos. También solicitan que revise el estado del muro, para ver si tras las obras del parque de la Huerta del Carmen finalizadas en 2021, y con el periodo de intensas lluvias vividas en los meses de enero y febrero de este año, la estructura hubiera sufrido algún daño así como establecer, si fuera necesario, un régimen de protección preventiva mientras se consolida su inclusión en el PGOU.
En la moción de Ciudadanos XLUcena detallan que el patrimonio histórico de las ciudades constituye un activo para el desarrollo cultural, turístico y de identidad de cada uno de los municipios y sus habitantes.
La conservación de estos vestigios del pasado, añaden, es una obligación legal y moral que tiene la clase política, como se establece en el artículo 46 de la Constitución Española. En este sentido, en el entorno de la Iglesia del Carmen, Lucena cuenta con una estructura amurallada que, a pesar de su evidente valor histórico y su integración en el paisaje urbano tradicional, carece actualmente de una figura de protección específica en el Catálogo de Bienes Protegidos de nuestro Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Un muro anexo al antiguo Convento de la Orden de Carmelitas Descalzos de San José, hoy iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen y cuyas obras sitúan varios autores, entre ellos Francisco López Salamanca, cronista oficial de Lucena, en la obra “Catálogo Artístico y Monumental de la provincia de Córdoba“, a inicios del año 1600.
La vulnerabilidad administrativa de este muro de piedra, señala la moción, quedó patente en marzo de 2018, cuando la estructura sufrió un derrumbe parcial a consecuencia de la falta de mantenimiento y el periodo de intensas lluvias que se vivieron en aquel momento. Fue entonces, cuando se puso sobre la mesa el interés y el valor que generaba esta muralla, para proceder o no a una posible reparación. La Delegación de Patrimonio vio conveniente que se reconstruyera dicho muro. A pesar de todo ello, y finalizada aquella intervención para la que se destinaron 128.579 euros, el muro, señalan, sigue sin estar incluido formalmente, a día de hoy, en el inventario municipal de bienes protegidos. Esta omisión supone un riesgo latente ante cualquier futura intervención, obra o trabajo que se pretenda realizar en la zona, ya que se podría ver comprometida, de nuevo, la integridad de la muralla por desconocimiento de su valor o por la ausencia de protocolos específicos de conservación.
Según López, en Lucena ,” no podemos permitirnos la pérdida de más elementos de nuestra fisonomía histórica, sobre todo cuando estamos percibiendo como el turismo puede ser clave en esa ramificación de la economía”.



