Aunque de momento no existe riesgo de derrumbe tanto la cubierta como la estructura sufren importantes daños.
La aparición de grietas, el desplazamiento del tejado y el movimiento de los pilares, si bien no suponen un riesgo inminente de derrumbe si advierten de la necesidad de intervenir con carácter urgente en la rehabilitación de la estructura del complejo de la parroquia de la Sagrada Familia que cuenta, además de con la vida normal que se desarrolla en el templo, con la actividad asistencial que se desarrolla en el Comedor Social Virgen de Araceli.
Don Fernando Martín, responsable de esta parroquia ha indicado que se trata de problemas estructurales que se vienen arrastrando desde hace tiempo y que si no se interviene ahora llegará el momento en que las consecuencias sean más graves.
En este sentido, don Fernando ha explicado que se están dando pasos para poder gestionar la financiación de una intervención necesaria y costosa donde prima arreglar la cubierta para que la estructura no sufra.
En esta misma línea se ha expresado el alcalde de Lucena, Aurelio Fernández al destacar las conversaciones que ha mantenido tanto con el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes como con el obispo de Córdoba, don Jesús Ferández González, a quienes ha expuesto la necesidad de coordinar la actuación necesaria habida cuenta que el edificio pertenece a la Fundación Cortés y Curado.
El primer edil, que ha estado acompañado por la concejal delegada de Servicios Sociales, Irene Aguilera, ha apuntado que en cuanto se tenga claro cual es la mejor manera de proceder, cuales son los pasos a seguir está convencido que las administraciones van a colaborar, con la orientación del obispado y en la medida de sus posibilidades, en la financiación de este proyecto que conjuga una cuestión de recuperación patrimonial y al mismo tiempo una labor social de sobrada importancia.
Alcalde y párroco han realizado estas declaraciones en el marco de la firma del convenio de colaboración económica que mantienen ayuntamiento y parroquia, de una parte 4.000 euros, como al resto de Cáritas de la ciudad, y de otra 13.000 euros con destino al comedor social.
El primer edil ha destacado la importante labor que desempeñan las Cáritas de nuestra ciudad a favor de personas que necesitan y requieren de ayuda y el trabajo abnegado de los voluntarios que atienden el Comedor Social Virgen de Araceli
Don Fernando ha puesto en valor el papel de la Iglesia a través de la historia siempre al lado de los más vulnerables y ha agradecido la colaboración del ayuntamiento y de las personas que contribuyen al funcionamiento del comedor social que, en función de las fechas del año, atiende a entre 40 y 60 personas.



