La archicofradía continúa así su labor social sobre los más necesitados de nuestra ciudad.
Dentro de los actos programados con motivo del 175 aniversario del reconocimiento, por parte de la Santa Sede, del Patronazgo de María Santísima de Araceli sobre la ciudad de Lucena, la Real Archicofradía ha querido continuar con su labor social sobre los más necesitados de nuestra ciudad.
Por eso se decidió que los beneficios obtenidos por la venta de las colgaduras de los balcones durante este año serían entregados a Cáritas de Lucena. Terminada la estancia de la Virgen en nuestra ciudad se han obtenido unos beneficios de 3.450 € que se han entregado al comedor social para sufragar sus gastos.
El comedor social Virgen de Araceli es apoyado por todas las Cáritas de Lucena, acoge en torno a 50-60 comensales diarios y está atendido principalmente por voluntarios de Cáritas.
Tener presente a los más necesitados es una forma de concretar la protección de la Virgen sobre nuestro pueblo.
