La actuación, con una inversión de 750.000 euros, permite recorrer a pie un tramo de unos seis kilómetros, mejorando la seguridad vial y fomentando una alternativa sostenible para vecinos y visitantes.
La Diputación de Córdoba ha culminado las obras de mejora de la carretera de Lucena al Real Santuario de Nuestra Señora de Araceli, una actuación que ha supuesto una inversión de 750.000 euros y que permitirá subir caminando a través de un sendero accesible y seguro.
El presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, ha recorrido junto al alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, y otras autoridades este nuevo sendero que da una solución sostenible y natural a las personas que quieran ir al santuario paseando y que, además, ha sido disfrutado y utilizado en la romería de bajada de este domingo.
Fuentes ha explicado que se da solución a un tramo de unos seis kilómetros completando así una obra que en su día hizo el ayuntamiento de Lucena. Se ha ensanchado la carretera en los tramos más reducidos para conseguir un acerado de tres metros donde ha sido posible y, además, se ha tratado de manera sostenible la arboleda.
En definitiva, ha concluido el máximo representante de la Diputación, se ha hecho accesible y seguro el tramo de los seis kilómetros, dando seguridad al tráfico rodado, y se ha construido un sendero peatonal para todo el mundo favoreciendo la igualdad de oportunidades.
Desde el Ayuntamiento de Lucena se ha valorado positivamente esta intervención, que completa actuaciones anteriores en la zona y refuerza tanto el uso deportivo como el acceso a uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad. Una mejora significativa que favorecerá el tránsito peatonal, en este sentido, Fernández ha agradecido a la Diputación su trabajo y esfuerzo para hacer realidad este proyecto.
Con esta intervención la carretera de acceso al Santuario de Nuestra Señora de Araceli, de titularidad provincial, gana en uno de sus márgenes un acerado desde la Ronda Sur de Lucena, punto donde concluye el viario urbano hasta la entrada al templo. Se consigue así aportar seguridad vial y accesibilidad al habitual tránsito peatonal que congrega esta vía. Gracias a este sendero se mejorarán las condiciones para el ejercicio físico de las personas que lo utilizan para caminar o correr y también las que lo emplean con un fin religioso.
