Jesús Torres, director de Compras de Grupo Infrico, participó este lunes en la concentración convocada por la federación Eurometal frente a la sede de la Comisión Europea.
Representantes de empresas y trabajadores del sector metalúrgico europeo se manifestaron el pasado lunes en Bruselas para reclamar a las autoridades comunitarias medidas que garanticen una competencia justa frente a terceros países y favorezcan que la producción industrial se mantenga en suelo europeo. Entre los asistentes convocados por la federación Eurometal se encontraba Jesús Torres, director de Compras de Grupo Infrico, quien se desplazó hasta la capital belga para trasladar de primera mano la preocupación de Grupo Infrico, como fabricante de refrigeración comercial, por el futuro de la industria manufacturera europea.
Una protesta simbólica frente a la Comisión Europea
Cerca de un centenar de personas se concentraron a las puertas de la institución comunitaria acompañadas de una decena de camiones, cuyos cláxones sirvieron como llamada de atención a los responsables europeos. Como gesto simbólico, los manifestantes cargaron una decena de ataúdes que representaban la pérdida de capacidad productiva y de puestos de trabajo que, según el sector, está sufriendo la industria metalúrgica comunitaria ante el avance de las importaciones procedentes de fuera de la UE. “Lo que hemos visto en Bruselas confirma que esto ya no es una alerta, es una urgencia. Si Europa no actúa, seguiremos perdiendo capacidad industrial y empleo cualificado frente a competidores que no juegan con las mismas reglas”, explica Jesús Torres.
Desde su planta de Lucena (Córdoba), Grupo Infrico fabrica equipos de refrigeración comercial desde hace cuatro décadas, manteniendo su centro productivo y buena parte de su cadena de suministro, así como de su plantilla de en torno a 1.000 trabajadores, en territorio europeo. Para la compañía, la competencia asimétrica frente a fabricantes de terceros países no solo afecta a la industria del acero, sino también a sectores que, como el suyo, dependen de componentes metálicos y de una cadena de proveedores europeos competitiva.
“En Grupo Infrico llevamos 40 años apostando por fabricar en Europa. Defender una competencia justa no es proteccionismo, es garantizar que quienes invertimos en calidad, innovación y empleo local podamos seguir haciéndolo”, añade el directivo.
Una reivindicación compartida por todo el sector
La federación Eurometal, convocante de la protesta, insiste en que el sector no solicita ayudas económicas ni subvenciones, sino que se amplíen a los bienes con alto contenido en acero las mismas medidas de defensa comercial que ya protegen al acero como materia prima. Grupo Infrico se suma a esta reivindicación convencida de que unas reglas de juego equitativas son la mejor garantía para seguir invirtiendo en innovación, eficiencia energética y empleo de calidad dentro de la Unión Europea, en línea con la hoja de ruta que la compañía ha reforzado con motivo de su 40 aniversario.
