El injusto sabor de la derrota injusta del Ciudad de Lucena
El esférico no quiso vivir una noche de amor desesperada con el equipo de Antonio J Cobos.
A veces cuesta escribir, porque en los miles de intentos de ser objetivos con uno mismo, encontramos noches de duermevelas donde cuesta coger el sueño, cuesta digerir algo que se veía, prácticamente imposible, que pasara y de la forma en que pasó. La crónica de hoy es desde el vacío, de una sensación que pasará con el paso de los días, pero sin duda, cuando la pasión es mayor que la realidad, impide ver los resultados con distancia. El Ciudad de Lucena cayó derrotado en casa en el minuto 93, un gol de David del Pozo certificaba la eliminación del club aracelitano de la Copa del Rey. Una serie de situaciones inverosímiles, hacía que el Rayo marcara desde fuera del área con un tiro certero por el que no pudo hacer nada Froilán Leal, que tuvo una actuación reseñable en el día de ayer. La afición quedó silenciada en ese nefasto minuto 93 donde tras una jugada, un rebote y puede que un exceso de confianza, provocaron que Del Pozo viera puerta, casi sin creerlo. Silencio en el estadio, malas sensaciones tras una derrota injusta, donde el equipo dio la cara a gran nivel frente a un primera federación que tuvo algunas oportunidades en la primera parte. El segundo tiempo, el Ciudad salió a por el partido, no especuló en ningún momento y se topo con la portería de Fuidias en varias ocasiones. Cuando todos veíamos la prórroga, incluso la cabeza de algunos futbolistas celestes también la veía, llegó la jugada inesperada que dejó helado al estadio lucentino. Nadie se lo podía creer, tras una segunda parte donde los celestes arrinconaron literalmente a los madrileños, el balance de cuentas fue negativo para los nuestros, y muy positivo para los de Guillermo Fernández. En el aspecto futbolístico, destacar que algunos de los jugadores del Ciudad de Lucena que no suelen ser titulares, dieron un rendimiento destacado y jugaron a un alto nivel. La muralla de Ávila, Pavón, Carmona y Manolo Ortiz, la consolidación de la medular con Migue y JuanMa, la velocidad intratable de Sergio García y Manu Molina, la magia de Isra Cano y el esfuerzo físico y continuado de Vargas mostraron que en el Ciudad no hay titulares fijos ni indiscutibles. La entrada de Ale Benítez, Diego Canty, Joseliyo y Hugo Fuentes nos dio un punto de calidad sobre el Rayo Majadahonda que finalmente no pudo traducirse en goles y en la deseada victoria.
Queda mirar al horizonte como los conquistadores cuando se quedaban lejos de la orilla tras perder una batalla en plena mar. El sol, sale todos los días, el horizonte y la noches son malos consejeros para curar las heridas. El domingo debemos desembarcar de nuevo en tierra, pedirle a la afición que arrope al equipo con todo lo que tenga y pueda y podamos recomponernos de este golpe inesperado e injusto, como el mismo fútbol.
Crónica de: Eduardo Luna.
Fotografías: @gitanitophoto.
