La intervención ha sido acometida por la restauradora Ana Infante de la Torre y su equipo con la colaboración del arquitecto de Patrimonio del Obispado.
Ha concluido la intervención integral sobre el altar barroco de la Inmaculada de la parroquia de san Mateo, una actuación que ha sido posible, en parte, gracias a una subvención de 25.126 euros otorgada por la Diputación Provincial de Córdoba. Este retablo del siglo XVII, gemelo al de San Miguel, ha requerido una inversión total de 60.000 euros por lo que ha sido necesario buscar aportaciones adicionales para completar su financiación.
La restauración ha respondido al mal estado de conservación del bien, cuya diagnosis revelaba daños estructurales y estéticos de alta urgencia provocados por el paso del tiempo, acumulación de suciedad, deterioro de materiales y alteraciones por agentes externos.
Entre las patologías detectadas se encontraron grietas, roturas, pérdidas de dorado, desprendimientos de capas pictóricas y daños provocados por instalaciones eléctricas no adecuadas. Las cinco pinturas integradas en el conjunto presentaban también suciedad, repintes, oxidaciones y alteraciones en la policromía original.
El proyecto, que se ha desarrollado durante un periodo estimado de ocho meses, ha contemplado actuaciones como la limpieza mecánica y química del retablo, la consolidación de elementos estructurales y dorados, tratamiento con láser para zonas ennegrecidas, reintegraciones cromáticas puntuales según criterio de mínima intervención, así como la limpieza y restauración de las cinco pinturas que lo acompañan.
También se ha incluido la eliminación de instalaciones eléctricas añadidas que pudieran suponer un riesgo para la integridad del bien. Una vez finalizados los trabajos, se ha elaborado una memoria detallada de la restauración, incluyendo materiales utilizados y un mapa actualizado de daños.
La restauración ha sido acometida por la restauradora Ana Infante de la Torre y su equipo, con la colaboración del arquitecto de Patrimonio del Obispado.
