Los familiares acuden para limpiar las lápidas y llevar flores a sus difuntos.
Como cada año, en torno al 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, los cementerios de Lucena se llenan de vida. Los familiares de las personas que descansan en estos camposantos acuden a visitar a sus seres queridos y a limpiar y adecentar las lápidas, llevando también flores a estos lugares de descanso eterno.
En nuestra ciudad sigue perpetuándose una tradición que se inicia semanas antes, con el arreglo de las tumbas. Ya en estos días se dan los últimos detalles, para durante la jornada del 1 de noviembre acudir a visitar de manera más tranquila a nuestros seres queridos difuntos.
Los cementerios de Lucena cuentan con un horario especial durante estos días que discurre desde las ocho y media de la mañana hasta las seis y media de la tarde.
Además, los días 1 y 2 de noviembre disponemos de un punto de información para atender a consultas y localizar sepulturas.
Este domingo 1 de noviembre, en el Cementerio Nuestra Señora de Araceli se celebrarán dos eucaristías extraordinarias a las diez y media de la mañana y a las cinco de la tarde, en el exterior junto a la capilla del camposanto.
