La tarde estaba metida en agua, la hora de salida se había fijado a las siete de la tarde, pero a la hora prevista la lluvia persistía aunque, tras una espera de un cuarto de hora sobre la hora señalada, la comitiva comenzaba su caminar por las abarrotadas calles de nuestra ciudad.
Pese al retraso y la espera, las ganas por reencontrarse con Sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente, eran inmensas y la ilusión, como cada cinco de enero, renovada e intacta.
Primera parte de la galería de la Cabalgata de la Ilusión de la mano de @gitanitophoto @gitanitofotografia para Videoluc TV.
















































































































