Estamos ante un fin de semana que puede ser histórico para el CD Ciudad de Lucena con ese ascenso, que acaricia ya con las yemas de los dedos, a segunda federación grupo cuarto.
Este sábado el equipo lucentino recibe a uno de los rivales más regulares de la categoría como es el Bollullos, plantel que dirige el madrileño Antonio Calle y que ha mantenido una dinámica muy positiva de resultados desde el inicio del campeonato.
Los onubenses no se lo pondrán fácil al Ciudad de Lucena que aspira, como siempre, a ganar y llevarse los tres puntos en su feudo, presionando de esa manera al Dos Hermanas 1971 que tiene un enfrentamiento complejo este domingo frente a la Real Balompédica Linense en el Miguel Román.
Si se dan todas las posibilidades, que cada una tiene un condicionante, el Ciudad de Lucena podría ser campeón este domingo a las 2 de la tarde, siempre y cuando gane su partido frente al Bollullos y el Dos Hermanas caiga frente a la Balona o empate.
Pero no sólo esa es la posibilidad, puede caer frente al Bollullos y que el Dos Hermanas venza a la Balona y todo se retrasaría a la jornada treinta y dos con el Tomares. También esta la casuística de que los dos equipos empaten, el Ciudad de Lucena y el Dos Hermanas, entonces habría que esperar al enfrentamiento contra el Tomares y ver si se consigue la victoria.
El equipo lucentino puede proclamarse campeón este domingo, si, es una de las posibilidades, pero no es la única que hay sobre la mesa. Lo mejor es optar por la mentalidad del entrenador lucentino, prudencia, serenidad, ganar el partido y lo que venga después se verá o no se verá.
La temporada del Ciudad de Lucena es para enmarcarla, los jugadores han estado siempre a un nivel competitivo muy alto, no han bajado los brazos, no se han rendido y han tenido claro cual iba a ser su cometido.
El sueño está cada vez más cerca, pero aún quedan pasos por dar. La afición debe responder con creces este sábado, arropar al equipo, darle un empuje para que sea un ciclón frente al Bollullos y no le de opciones a nadie a pensar que el líder puede caer. Quedan pocos asaltos y los que quedan deben contar con el apoyo de toda la afición celeste que debe hacer suyo el estadio desde el minuto uno. Queda esperar y queda sufrir, todo es posible.
Eduardo Luna
